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[ANÁLISIS] LG OLED B6 series (2016)

Hace unas semanas os traíamos las que, en nuestra opinión, eran las mejores TVs para disfrutar de la futura Xbox One X o de una experiencia 4K satisfactoria en general.

Una de las contendientes, que quedó segunda según nuestro propio y subjetivo ranking, fue el modelo B6 de la gama de TVs con tecnología OLED de LG de 2016. Hoy os traemos su análisis tras dos meses de uso como TV principal.

OLED: otra liga

 

Aunque pueda sonar demasiado exagerado, las televisiones que utilizan tecnología OLED juegan en otra liga. No es una liga mejor para todos los usos, no lo entendáis así, pero basta ponerse frente a una de ellas para saber que estás ante algo disinto, para bien y para mal.

Lo habrás leído mil veces pero no por ello deja de ser menos cierto. El contraste en las TVs OLED es infinito gracias al fundamento en el que se basa el funcionamiento de su panel. No hay LEDs específicos para iluminar la pantalla y son los propios píxeles los que emiten luz al recibir determinada señal eléctrica y por ello el negro es absoluto.

Partiendo de esta base, vamos a analizar desde el punto de vista de un usuario, las implicaciones de esta particular tecnología en aspectos como la calidad de imagen, el ángulo de visión, el brillo o el rendimiento HDR.

Calidad de imagen inigualable

LG OLED (C6). Colores negros absolutos.

Este es quizás un aspecto controvertido y que me ha generado más de una discusión con familiares y amigos a la hora de tratarlo dado que estamos acostumbrados a televisiones retroiluminadas desde que se inventó el televisor. Eso causa que hayamos estado viendo colores sobresaturados y alzados artificialmente por la luz durante décadas. Samsung es una de las grandes culpables en esta tendencia, pues desde su división de móviles hasta la de TVs utilizan configuraciones de colores excesivamente saturados. Sí, es cierto, las amapolas se ven rojo brillante que da gusto en la gama QLED (que no deja de ser LED LCD) de Samsung pero este no es su color real sino uno artificial modificado por una configuración de color y una retroiluminación no naturales.

Al observar un panel OLED lado a lado con un LED LCD es posible que notes colores más apagados y menos vibrantes justo por lo que comentábamos anteriormente pero el de la OLED es más fiel, más real. Basta con comprobarlo con una sonda para darse cuenta de ello.

Esas dudas causadas por la mala costumbre desaparecen si la imagen que estamos viendo es oscura o directamente negra. Ahí la calidad de imagen de un panel OLED es incuestionable hasta para los más neófitos. El píxel, como bien sabes, se apaga si el color a mostrar es un negro absoluto. Defectos de imagen como el clouding, sensación de nubes o humo alrededor de imágenes claras sobre fondo negro o light bleeding, filtración de la luz del panel posterior por las rendijas laterales, se eliminan de un plumazo.

Si finalmente te decides por adquirir esta u otra TV de tecnología OLED te recomiendo que visiones películas que ya hayas visto anteriormente y compruebes por ti mismo que tienen otro cariz, nunca antes habías visto algo así. La fidelidad del color mostrado no tiene parangón y ver en la misma escena distintas tonalidades y colores sin efectos extraños es algo único.

Pero nada es perfecto en este mundo, ¿verdad? Y es que esa misma ventaja consistente en la ausencia de retroiluminación puede volverse en contra. En escenas muy oscuras se tiende a perder detalle y si se sube el brillo para contrarrestarlo se consigue lo opuesto, unos colores negros totalmente artificiales y más cercanos a IPS. Es el precio a pagar por negros perfectos. Por ello, si optas por una TV OLED no olvides modificar el brillo dentro del propio juego. Las settings que antes valían para tu TV LED LCD no valdrán ahora para la OLED.

Por último y respecto a la calidad de imagen, es imprescindible calibrar tu TV. Si tienes acceso y conoces cómo usar una sonda, genial, pero como la mayoría de usuarios no estamos en ese barco lo mejor es que te descargues unos patrones de negros y blancos para ajustar el brillo, calidez del color, etc. El usuario actpower ha realizado esta estupenda guía que ayuda mucho en el proceso.

Brillo y los 1.000 nits

 

El nit es la unidad por la que se mide el brillo en las televisiones. Lógicamente, a más nits, más brillo. Según la UHD Alliance es necesario rendir al menos 1.000 nits para poder ofrecer un HDR 10 real. Si miras especificaciones de las OLED verás que la B6 no llega a 1.000 y se queda, más bien, en unos 500. ¿Quiere eso decir que su HDR no es real? Nada más lejos de la realidad.

Debido a esa archicomentada ausencia de retroiluminación, no es posible alcanzar cifras de brillo cercanas a lo que las LED LCD producen. Por ello, la misma UHD Alliance determina que son necesarios 500 nits en OLED para hablar de HDR real, requisito que LG B6 cumple de sobra lo que la convierte en una TV Ultra HD Premium.

Aun así, si eres de los que ve la TV en espacios muy iluminados o con incidencia del sol es posible que la OLED no sea tu tipo.

Ángulo de visión

Ángulos de visión de OLED (izquierda) vs LED (derecha).

El modelo analizado de la serie B6 ha sido el de 55″, el más pequeño. Aun así, en mi caso ha supuesto un salto considerable de tamaño desde mi anterior TV LED LCD (panel VA) de 40″. El ángulo de visión es importante para ver la TV en compañía pues no siempre puedes estar perfectamente centrado ante la pantalla. En el caso de las OLED éste supera a cualquier otro tipo de TV y, de nuevo, se debe a su ventaja principal: la ausencia de luz posterior.

La luz se refracta de forma distinta al pasar por medios con distinto índice de refracción. El ejemplo más claro para ver esto consiste en meter un lápiz, por ejemplo, en un vaso de agua y observar cómo se aprecia que la imagen proyectada de éste se dobla. En los paneles retroiluminados (todos los que no son OLED), al ver la imagen desde ángulos oblicuos observarás que el tono del color y el brillo cambia radicalmente. No es el caso de las OLED, el ángulo de visión es cercano a los 180º y supera sobradamente cualquier ángulo natural desde el que pudieras ver tu TV. Al no haber luz artificial, no hay refracción.

Retención de imagen

 

Panel OLED de escaparate quemado o con retención de imagen permanente.

Si googleas problemas de las TVs OLED encontrarás que la retención de imagen y los quemados (retención de imagen permanente) son los temas que más controversia generan.

La retención de imagen (temporal) consiste en que la TV deja un pequeño rastro de la imagen que se estaba mostrando anteriormente al cambiar a otra si esta anterior estuvo durante mucho tiempo estática. Suele durar unos segundos pero es real. Se nota especialmente cuando un color chillón como el amarillo cambia a un fondo más neutro como el gris. En mi caso la veo siempre que lanzo FIFA 17 cuyo jugador de portada es Marco Reus, que milita actualmente en el Borussia de Dortmund, cuya equipación es amarilla y negra. Esa transición da paso al logotipo de FIFA 17 sobre fondo gris y durante unos 5-10s puedo ver perfectamente la estela del alemán.

Por el momento no he sufrido ninguna retención de imagen permanente e irreversible incluso habiendo jugado durante horas a videojuegos con HUD estáticas (mapas, contadores de velocidad, etc.) y este, en mi opinión, no debería ser un punto que te distraiga de su compra pero dado que los paneles LED LCD no suelen experimentarla ni permanente ni temporalmente me parecía justo mencionarlo.

HDR

 

Como vimos anteriormente, esta televisión está certificada oficialmente por la UHD Alliance, cumpliendo los mínimos para ser catalogada como TV UHD Premium y, por tanto, compatible con el estándar HDR10. Además de ello, la LG OLED B6 es compatible con el formato Dolby Vision, un HDR más profesional y más utilizado en la industria que da resultados bastante mejores que HDR10.

Su rendimiento en HDR es más que correcto pero está por debajo de TVs punteras en la categoría LED LCD como la serie X900 de Sony. Se debe, fundamentalmente, al brillo máximo de 500 nits que palidece ante paneles mucho más brillantes. La TV está certificada como UHD Premium, sí, pero eso no quiere decir que su brillo sea excelente o comparable a los más de 1.000 nits que alcanzan algunas LED.

Así mismo, otro culpable de su rendimiento solo correcto en el apartado HDR es el ABL, iniciales del Limitador de Brillo Automático en inglés. Esta función, presente en las OLED de 2016 (desconozco si también en las de 2017) limita el brillo máximo de una escena clara. Es perfectamente apreciable cuando se produce una transición de escenas oscuras a claras. En un videojuego de disparos, por ejemplo, puedes verlo si estás apuntando a algo no especialmente claro y rápidamente mueves la mirilla al cielo en una escena diurna. Observarás cómo la TV disminuye rápidamente el brillo.

En situaciones reales de visionado de contenidos no es un problema muy serio ya que rara vez vas a pasar de un negro absoluto a una escena totalmente clara pero sería injusto no mencionarlo.

Sonido

 

El sonido suele ser un apartado olvidado por los fabricantes de TVs que ven un reto a la hora de incluir altavoces de calidad en diseños cada vez más finos. LG sobresale por encima de todos ellos, aprovechando una colocación inteligente de los altavoces en la parte superior del culo de la TV. Firmados por la prestigiosa harman/kardon, los altavoces de la LG B6 sorprenden produciendo un sonido claro, nítido y que no suena embotellado como la mayoría de TVs planas del mercado. El sacrificio es una protuberancia en la parte inferior de la TV que choca bastante con el resto de la pantalla, que es la más fina del mercado.

Smart TV

LG WebOS. Pantalla principal.

El Smart TV de las televisiones OLED de LG corre de la mano de WebOS. Carece de la variedad de aplicaciones que otras opciones como Android ofrecen pero rinde de forma más fluida que este. Cumple con nota aunque se puedan echar en falta algunas funciones o apps como la de HBO España que de momento solo está disponible en TVs Samsung. Es rápido, cuenta con lo imprescindible y se maneja cómodamente con el mando de fábrica. Apps como Netflix suponen una experiencia mucho más satisfactoria que su homóloga en Xbox, cargando más rápido y comportándose más fluida.

Conclusiones

 

LG OLED B6 es la mejor TV que he tenido en mis manos (o en mi salón, mejor dicho) y supone un salto de calidad de imagen fácilmente apreciable sobre sus rivales en la categoría LED LCD. El contraste infinito, los colores precisos y definidos y unos tonos negros reales permiten que cualquiera aprecie que la tecnología OLED es el futuro, si no el presente.

Con algunas pegas como el brillo escaso y la retención de imagen, LG consigue una TV que con ofertas como las actuales en las que puede conseguirse alrededor de los 1.600€ no te lo debas pensar mucho si quieres optar por un set de gama alta.

Hace unas semanas os traíamos las que, en nuestra opinión, eran las mejores TVs para disfrutar de la futura Xbox One X o de una experiencia 4K satisfactoria en general. Una de las contendientes, que quedó segunda según nuestro propio y subjetivo ranking, fue el modelo B6 de la gama de…

Calidad de imagen

Calidad de imagen - 10
Smart TV - 7.5
Rendimiento en videojuegos - 9.5
Sonido - 9
Calidad/Precio - 9
HDR - 8

8.8

TOP

Calidad de imagen inigualable en fidelidad del color, tonos negros y un HDR más que decente producen un televisor que, en cojunto, no tiene rival en las TVs LED LCD. Al precio que se puede encontrar estos días no cabe duda alguna de que es una compra más que recomendable dentro de su gama.

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jaricharte
Staff de Xboxers.es y Hypers and Haters. Lo confieso, tuve una Play Station y me encantaba. Aficionado a las videoconsolas, móviles, gadgets, ordenadores y todo lo que huela a digital.

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